"Saludo al pueblo de Alba de Tormes" (1 de noviembre de 1982)
Llegó Ortega Cano y cambió el ritual... el torero decidió hacer el paseillo antes de verselas con las reses de la ganadería Montalvo. Bien es cierto que en su paso por la plaza de Santa Teresa y el Sepulcro buscaba la protección divina, la bendición para hacer una faena noble, valiente y limpia.

Se trata de la monografía más antigua escrita sobre la historia de Alba de Tormes y con una cierta garantía de historicidad. De ella han bebido los que posteriormente han escrito sobre la villa.
Actualmente existen poquísimos ejemplares de este libro, y muy contados en Alba, por lo que pocas personas tienen acceso a su lectura. No es fácil encontrar un ejemplar para su consulta. La editorial MAXTOR de Valladolid se ha encargado de hacer una edición facsimil del texto antiguo, precedida de una introducción actual escrita por Jesús María García García.
Para quien desee comprarla y disfrutar de su lectura lo podrá hacer brevemente en las librerías de Alba con la siguiente referencia:
-ARAUJO, Fernando, Guía histórica-descriptiva de Alba de Tormes (ilustrada con grabados), Salamanca, Imprenta y Litografía que fue de S. Cerezo, a cargo de Jacinto Hidalgo, 1882, [8], 224, [8] p., 15,5 cm.

!Vaya, vaya! Os pido perdón por tener que iniciar este cuaderno electrónico con una imagen tan descolorida y algo tenebrosa... Sin embargo, me he visto obligado por la rabiosa actualidad de mi pueblo. Me explico. Desde comienzos de mes la parroquia de San Pedro Apóstol, con sus párrocos a la cabeza, ha iniciado una reforma del templo albense. La iglesia madre de todos los católicos de Alba ha experimentado algunos cambios en su configuración artística y litúrgica.Así ha estado la cabecera de la nave central de San Pedro 33 años, más o menos.
El pequeño retablo que albergaba un crucificado y el sagrario se colocó en la capilla del Santísimo. Los cuadros laterales también pasaron a una nueva ubicación dentro del templo. Se retiraron el púlpito y la reja del presbiterio que servía de comulgatorio. El altar fue sustituido por uno nuevo que se instaló en el crucero.
El crucificado, conocido como Cristo de la Salud o de San Jerónimo, se sujetó a una estructura metálica en forma de cruz. Anteriormente estuvo en la capilla que hoy custodia las imágenes de Semana Santa, ocupando el retablo que aún se conserva allí. La imagen de San Pedro coronado en gloria como Sumo Pontífice, y los dos ángeles sosteniendo las cadenas de su cautiverio, fueron desplazados a la derecha respecto a su anterior ubicación eliminándose el dosel y tapiz trasero. La pila bautismal se subió hasta el presbiterio, detrás de la sede, y el ambón de la Palabra, ahora, bien puede recibir el nombre de altar de la Palabra por su contundente consistencia granítica.
Bien, desde ayer la nueva imagen de la iglesia parroquial es la siguiente: